
El sol y el viento en la cima de una gran montaña. Comenzaron a hablar. El viento comenzó a presumir de su temible potencia diciendo: ¿No has visto el poder destructor de mis enormes remolinos, ventiscas y tempestades? Puedo destruir casas, ciudades enteras, los cultivos y cosechas, llevo tormentas por donde se me antoja y lo que mas me gusta es que todos me temen...
